viernes, 8 de noviembre de 2013

Las raíces

Resulta cuando menos paradógico y triste que se haya alimentado en Cataluña a recuperar las "supuestas" raíces del 1714 y por otro lado se olvide tan facilmente las raíces de más de la mitad de la población actual. No suele ser un motivo de orgullo el hecho que para muchos jóvenes sus padres y abuelos sean de origen o de procedencia de otras provincias de España. Sin ir más lejos mi sobrina de 12 años, ferviente independentista, prefiere ignorar o mirar hacia otro lado cuando le recuerdo que sus abuelos son andaluces los de un lado y aragoneses los de otro. Decirle que sus abuelos son "españoles" le crea como mínimo un desasosiego. ¿Seré yo también española?. Sin lugar a dudas la mala reputación que la palabra "español" ha generado entre los nacionalistas o independentistas ha llevado a que una parte de varias generaciones renieguen o renuncien a recuperar sus orígenes.

Los apellidos de buena parte de estas nuevas generaciones de catalanes pueden dar una pista de cuales han sido sus orígenes, llegando al extremo que algunos de ellos se "catalanizan" el apellido con el argumento que en la dictadura franquista se lo habían "españolizado" a sus antepasados. Aunque en las partidas de nacimiento de sus abuelos figure exactamente como lo tienen ellos, o sea anterior a la dictadura franquista. Así que por ejemplo Reñé pasa a ser Renye, no sería extraño comenzar a ver Garsia/Garçia por García o Munyoz por Muñoz. Y para catalanizar todavía más intercalar una "i" entre los dos apellidos.

Jamás me había preocupado mi origen ni había hecho nada por defenderlo. Daba por hecho que no hacía falta, que nuestras instituciones velaban por ello. Pero ahora veo que no, que la Generalitat lleva años trabajando para, poco a poco, difuminar mi historia. Ellos en cambio jamás han perdido oportunidad de defender su historia, por otro lado algo razonable teniendo en cuenta que un dictador puso bastante empeño en ello.  Necesitaban reafirmarse y es por ello que siempre me había parecido bien todas esas muestras nacionalistas catalanas.

Ahora bien, creo que toda esa desgraciada historia no da derecho a que se quiera infravalorar o menospreciar la historia o los orígenes de más de la mitad de su población.  ¿La integración de la que tanto se enorgullecían consistía sólo en una dirección?.  Aceptar el idioma , la cultura catalana, etc por todos los "nou vinguts" tendría que ir en dos direcciones. Creo que también deben de defender la cultura y orígenes propias, así como sus derechos. Hacer sentir orgullosos a todas las generaciones de sus orígenes, sus culturas sus tradiciones. Defencer con el mismo ahínco la cultura catalana como la del resto de los españoles.

Seria lo justo.




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