osep Dencàs fue un siniestro personaje que llegó a dirigir la
conselleria de Governació de la Generalitat catalana en 1934. Dencàs fue
también el principal dirigente de una organización fascista llamada
Estat Català, que no solo preconizaba la independencia de Cataluña sino
que se dedicaba a secuestrar, torturar y, en algún caso, a matar
anarquistas. En 1934, el 6 de octubre, cuando el president Companys
proclamó el Estat Català, organizó grupos paramilitares que pretendieron
imponer por las armas la declaración unilateral de independencia
lanzada por Companys. Cuando el general Batet, que era el jefe de la
Región Militar, abortó la intentona, huyó por una alcantarilla, dejando a
sus hombres en la estacada. Tuvo que marcharse, tiempo después, cuando
se produjo el golpe de Estado franquista, pero no porque los rebeldes le
fueran a capturar, sino porque los anarquistas le querían ajusticiar,
como hicieron con dos de sus más directos cómplices en la represión de
los años 30, los hermanos Badía.
Una historia gloriosa, como se ve. Dencàs pudo pasar sus últimos años
ejerciendo en Argelia su profesión de farmacéutico al frente de una
organización benéfica que financiaba un industrial catalán, Abelló. Y
allí murió en paz. No sabemos si consigo mismo, aunque es probable que
sí, porque era un fanático.
Dencàs va camino de recibir la beatificación catalanista. Y su ejemplo puede perdurar.
Un tipo que no parece ser un dechado de inteligencia, que es
conseller de lo policial, lo mismo que fue nuestro héroe, quiere
emularle. Se llama Felip Puig, y los chavales indignados que se
manifestaron en la calle en Barcelona saben cómo se las gasta. Ahora,
Puig, ha declarado que en el caso de que haya discrepancia entre España
(a la que él suele llamar “el Estado”) y Cataluña, los Mossos de
Esquadra cumplirán con su deber siendo fieles a la democracia en lugar
de la legalidad. La democracia del clamor, que preconizaba el mayor y
más inteligente teórico del nazismo, llamado Carl Schmitt, frente a la
legalidad que es lo que garantiza la libertad, segun todos los filósofos
decentes.
Cada vez tenemos más lumbreras para azuzar la bronca.
En este blog quiero dar mi propia visión del conflicto entre el nacionalismo catalán y el nacionalismo español. Parece que ahora tienes que estar en un bando o en otro y personalmente prefiero estar en el que estoy ahora pero mejorando todo aquello que no funciona, tanto de un bando como del otro. Basta de manipulaciones nacionalistas de cualquier signo. ¿De verdad es imposible España tal y como la conocemos? WE NEED YOUR HELP-NECESITAMOS TU AYUDA-NECESSITEM EL TEU AJUT
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